• 19 Dic 2008 /  General

       Hoy en el programa de Julia Otero en Onda Cero, discutían sobre la inexistencia del alma; y para apoyar su negación hacían referencia a que está ligada al cuerpo y por tanto a la inteligencia, la línea argumental continuaba  con el momento en que en la historia de la humanidad, el animal pasaba a ser consciente, y ante dicho descubrimiento sentía pánico ya que su destino tan sólo depedía de él, y por tanto inventaba la religión. Juan Adriansens entonces afirmaba que cuando la inteligencia desparecía él “no veía el alma”, una persona lesionada en un accidente que quedaba como un vegetal ya no tenía alma, un enfermo terminal de alzheimer tampoco. Coño,  hasta dónde pueden llegar para mostrar que son modernos y racionalistas.
       No puedo estar deacuerdo con que cuando se destruye la inteligencia se acaba el “yo”, que saben éstos sesudos de dónde puede encontrarse el alma de éstas personas…, igual contemplando su arrogancia desde otro sitio.
       Yo percibo mi alma, sé que está, me muestra su existencia cuando ante una pequeña maravilla me conmuevo, en algunos de esos momentos que de pronto te sientes bien en tu piel, cuando mi hija me abraza antes de dormir, cuando siento compasión.
    Ser buenos.